Lectura y la transición nocturna
Al caer la tarde, nuestro cuerpo comienza a prepararse para descansar. Sin embargo, leer en la cama o revisar pendientes bajo luces blancas intensas envía señales confusas al organismo. Optar por lámparas de luz cálida orientadas directamente hacia el libro o cuaderno, manteniendo el resto de la habitación con luz tenue, crea una atmósfera ideal de relajación.
Un buen sueño no comienza cuando cerramos los ojos, sino una hora antes, cuando reducimos la intensidad de los estímulos visuales en el hogar.